La noche del pogrom… A 80 años del Pogrom del 9-10 de noviembre de 1938 (Kristallnacht)

El  Pogrom de noviembre de 1938 fue un acto de violencia total que se produjo  contra todas las comunidades judías en Alemania y Austria y que marcó para siempre su destino.

Miles de comercios , sinagogas y viviendas fueron saqueadas, incendiadas y  destruidas y sus cristales estallaron como símbolo del quiebre definitivo de la vida judía cuya historia se remontaba a siglos de existencia.

Todo había sido planificado por los nazis, hay documentos que lo demuestran y que contienen las órdenes secretas de Reinhard Heydrich, jefe de la policía de seguridad del Reich, para acometer contra los judíos y sus bienes.  Sin embargo fue publicitado como un hecho espontáneo de las masas enardecidas tras el asesinato del tercer secretario de la embajada alemana en París Ernest vom Rath. Un joven refugiado judío, Herschl Grynspan, atentó contra vom Rath, desesperado al haber  recibido una carta de su familia que había sido trasladada coercitivamente, casi con lo puesto, a la frontera con Polonia junto a otros 17000 judíos de origen polaco,. Así describe Emanuel Ringelblum historiador judeo polaco, representante del Joint,la situación de los judíos de Zbaszyn:

…” He trabajado en Zbaszyn durante cinco semanas… Soy uno de los pocos que consiguió aguantar allí un largo tiempo… Zbaszyn se ha transformado en el símbolo del desamparo  de los judíos de Polonia

Ante la injusticia y desesperado por la suerte corrida por sus padres y demás judíos cometió  ese atentado, que no justifica. Herschl escribe una carta a sus padres:

“Queridos padres, no puedo hacer otra cosa. Que Dios me perdone. Mi corazón sangra cuando oigo hablar de la tragedia de 17.000 judíos. Debo protestar para que el mundo entero me escuche, y esto, me veo obligado a hacerlo.  Perdónenme”. Herschel

El atentado y posterior muerte de vomRath el 7 de noviembre de 1938, fue la  excusa para iniciar el Pogrom que, bajo las órdenes del Ministro de Propaganda Joseph Goebbels,agredió brutalmente a los judíos  en sus vidas pero fundamentalmente en su dignidad. El fuego y la violencia se produjo ante la mirada impávida de los habitantes de las ciudades, incapaces de actuar en defensa de sus vecinos de siempre.

Nada fue igual desde entonces. Muchos judíos intentaron emigrar, objetivo que estaba en los planes del Fuhrer, para dejar los territorios del Reich” judenrein”, limpio de judíos. Sin embargo no había demasiados caminos que llevaran a la libertad , pues las puertas del mundo estaban cerradas para ellos. Las conclusiones de  la Conferencia de Evian de julio del mismo año, donde los 32 países reunidos, incluso la Argentina, no dieron respuesta a la necesidad de refugio a quienes veían un futuro incierto bajo la dominación nazi.

El Pogrom del 9-10 de noviembre de 1938, conocido como Kristallnacht, nombre eufemístico, ya que implicó mucho más que cristales rotos,  impactó por su virulencia. Las consecuencias de este pogrom fueron 91 judíos asesinados, sinagogas antiquísimas, incendiadas, 30.000 judíos varones jóvenes fueron llevados a los campos de concentración del Reich para realizar trabajo esclavo. Las víctimas debieron costear los daños producidos por las hordas criminales con su propio dinero.

¿Y cómo actuó el mundo? con sorpresa e incomodidad. La prensa mundial comentó el acontecimiento pero en definitiva la situación de los judíos no varió.

Herman Goering, integrante del gobierno nacional socialista explicó:

“La ciudadanía judía de Alemania, como castigo por sus crímenes abominables, tiene que hacer frente a una multa de mil millones de marcos. A propósito, debo reconocer que no me gustaría ser judío en Alemania”

En la noche del 9-10 de noviembre de 1938 se abrieron las compuertas de la violencia generalizada. A partir de allí los acontecimientos se precipitaron y antes de un año, el 1 de septiembre de 1939 con la invasión a Polonia y el inicio de la Segunda Guerra Mundial , la historia de los judíos en Europa cambió para siempre.

Prof. Angela Waksman