Parashá Trumá

parasha

Rab. Ari Bursztein

Nuestra parashá es la primera que trata sobre el tema de la construcción del Mishkán. En general, la Torá es escueta y su manera de comunicar es concisa y asertiva. Sin embargo al Mishkán le son dedicados casi 300 versículos, muchos de ellos reiterados. Nuestros sabios, que supieron extraer mensajes de todas las palabras de la Torá, también lo hicieron con las que le fueron dedicadas al Mishkán y de esta manera intentaron demostrar que nada esta de mas.

Traeremos un ejemplo de como nuestros sabios interpretaron algunos detalles, en este caso las medidas del Mishkán que son descriptas de manera minuciosa. El Mishkán es simbólicamente el punto de encuentro entre el cielo y la tierra, el lugar donde se expresa el amor entre D’s y el pueblo de Israel. Los comentaristas dicen que las habitaciones del Mishkán, deben ser comparadas a los cuartos de un hogar. El kodesh hakodashim, donde se encuentra el arca de 1,5 m x 75 cm y la tablas que reposan en él, simbolizan el cuarto mas intimo, el matrimonial, que es también de medidas pequeñas. En general, al ser un Templo portátil, todas las medidas del Mishkán son pequeñas. En el transcurso de la historia las medidas del primer y segundo templo se fueron agrandando considerablemente, pero los dos terminaron siendo destruidos a causa del comportamiento del pueblo.

El Talmud (Sanedrín 7:b) se refiere a esto de la siguiente manera: “Cuando nuestro amor era intenso, podíamos estar juntos incluso sobre el filo de un cuchillo. Ahora que nuestro amor no es intenso no nos alcanza ni una cama gigante”.

Podríamos haber considerado como lección principal de la orden de construcción del Mishkán, la importancia de lo material, de las paredes o de la cama en este caso, como la base de la relación de amor. Sin embargo el Talmud aprende justamente de las medidas del Mishkán, todo lo contrario.