Parashat Mishpatim Éxodo 21:1 – 14:18

parasha

La Parashá de esta semana se llama Mishpatim, en esta parashá encontramos la mayor cantidad de Mitzvot preceptos de todo el libro de Shmot, en total aparecen 53.

La parashá comienza diciendo:
Y estas son las leyes que habrás de exponer ante ellos” (21.1). Ve-ele ha-Mishpatim.

Para que todos sepamos, Cada letra en la Torá es imprescindible, si alguna no está, la Torá se desploma y pierde su carácter sagrado.

Rashi uno de los mayores exegetas que tiene la Torá, explica cuando al principio la parashá dice “Ve-ele” HaMishpatim’ (Y estas son la leyes). ¿Por qué no dice directamente ‘Ele HaMishpatim’ (‘Estas son las leyes’ sin la letra ‘Y’)? Y dice: Ma HaRishonim MiSinai.

Af Elu MiSinai. Así como las primeras leyes, aquellas que leímos la semana pasada y que trataban del vínculo del hombre con Di-s provienen del Cielo, así también las leyes de esta Parashá, que hablan del vínculo entre el hombre y su prójimo, provienen del Cielo.

Estas leyes incluyen muchas de las normas del derecho civil y penal del judaísmo esta semana hablamos sobre las cuestiones terrenales, hablamos del respeto hacia los padres, maestros, hacia los líderes del pueblo. Hablamos sobre esclavitud, el Shabat, responsabilidad, el robo, préstamos, fraude, idolatría, ofrendas a Di-s, el falso testimonio, piedad hacia los animales, año de shmitá.

Todas ellas son también reveladas por Di-s en Sinaí. Luego, la tradición oral (Mishná, Talmud, Halajá) reglamentará la aplicación genérica de las leyes.

El inicio de esta parashá ve-ele nos demuestra la unión que nosotros encontramos en estas dos parshiot.

Las leyes entre el hombre y Di-s provienen del Cielo. Pero también provienen del Cielo las leyes de justicia social, correcta ciudadanía y Derej Eretz. El judaísmo no hace distinción alguna entre ética y religión. Di-s es la fuente de toda ética. La ética es hija de Di-s, no un pariente lejano…

El judaísmo es la unión perfecta entre Cielo y Tierra. Por momentos se nos pide mirar hacia arriba, pensar en Di-s, rezar, cuidar Su Shabat. Pero por momentos se nos pide mirar hacia abajo: visitar enfermos, ayudar al hambriento, consolar al doliente.

Este es el deber que tenemos cada uno de nosotros como personas como seres humanos de poder encontrar ese equilibrio entre lo terrenal y lo espirtual, de nada nos sirve comer Kasher, si no tenemos una vida Kasher, ese el desafío que esta parasha nos propone, tal como dice Rashi, ve-ele que podamos encontrar esta unión constate y este equilibrio para nuestras vidas.

Shabat Shalom.
Rab Adrián Fada